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¿Cómo crees que la Filosofía puede aportar a tu vida?

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sábado, 6 de enero de 2018

¿Temporada de engorda en el maratón Guadalupe-Reyes?


Gina Quintero, es Directora de 
proyectos nacionales en el 
Ateneo Nacional de la Juventud A.C. 
y ha publicado en diversos medios
nacionales e internacionales.
  
Somos lo que comemos

Ludwig Feuerbach


Dentro de la cultura popular mexicana contemporánea reza: "el aumento de peso es inminente iniciando los festejos decembrinos el 12 de diciembre dedicado a la virgen morena". Se debe despedir la "época de paz" comiendo rosca de reyes el 6 de enero.

El mexicano come ya muy mal, el responsable: el TLCAN. Hace 30 años sólo 7% de los mexicanos eran obesos, contando que no había la gran población de hoy en día. Basta ver las fotos familiares de hace 30 años o más para ver que no eran la norma los gorditos. Lo fatídico de hoy: aproximadamente 1 de cada 5 o más mexicanos tienen problemas con su peso. El futuro de la niñez con kilos de más es abrumador. El sistema de salud no se da abasto con atender enfermedades relacionadas con la obesidad.

miércoles, 14 de octubre de 2015

La Indigenidad de América


(Imagen tomada de internet)

No señores, no somos un pueblo mestizo occidental, lo cuál debamos aceptar, como si fuésemos todos una sola mezcla. Somos una multitud de pueblos, indígenas y mestizos, con estilos de vida y costumbres diversos, con creencias e instituciones autóctonas y occidentales (extranjeras)



La indigenidad, la pureza y el mestizaje no pueden ser absolutos, y la universalidad no es propia de occidente, sino que se la construye con el diálogo y mutua retroalimentación cultural.



martes, 22 de septiembre de 2015

¿Por qué es un error decirle dialectos a las lenguas indígenas?



Una pequeña aportación crítica, ya que veo que existen muchos equívocos para interpretar el porqué es un error decirle dialecto a las lenguas indígenas. No soy lingüista, así que como siempre estoy abierto a cuestionamientos. Sirva esto para contribuir al debate y enriquecimiento cultural en aras de un mejor México. #MéxicoDePrimerMundo 

Un dialecto es una ramificación de una lengua, que es diferente de otras ramificaciones (dialectos), pero esencial o estructuralmenre sigue manteniendo un tronco común, aunque ya adquiere cierta independencia. Se dice, por ejemplo, que el Español es un dialecto del Latín, aunque el Latín propiamente ya no es una lengua viva y quizá el Español tenga suficientes diferencias con respecto a otros "dialectos" latinos como para ser lengua o idioma propiamente. Podemos considerar que una lengua o un idioma es independiente cuando según el consenso sus hablantes ya no se entienden con hablantes de otra "lengua" con tronco común. Así entonces, el Náhuatl o el Maya son lenguas como el Español, que pueden tener distintos dialectos regionales. Sobre todo el Maya tiene varios dialectos. Pero son lenguas en sentido estricto, con una estructura independiente.

El error terrible es que el Náhuatl o el Maya no pueden ser dialectos a secas, porque una lengua es un dialecto en relación a otra de tronco común, no en sí misma. Quizá nos hemos acostumbrado a pensar erróneamente que las lenguas indígenas son dialectos porque los dialectos suelen ser regionales y provincianos, de pequeñas comunidades rurales y marginadas, pero lo que los hace dialectos no es eso, quizá eso son solo las condiciones socioculturales en las que surge un dialecto, pero es tal solo en la medida en que tiene un tronco común con otros que es la lengua madre de todos ellos. Los hablantes de distintos dialectos de una lengua pueden más o menos entenderse entre sí.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Hacia una Sociedad Civil Transpartidista

(Publicado originalmente en Revolución 3.0)

Domingo 13 de Septiembre de 2015

Foto tomada de internet
Se resquebraja el viejo cascarón de la política partidista, la sociedad mexicana traumatizada ha venido comprendiendo que ya no puede depositar sus esperanzas de una mejora en la vida social en ningún partido político, ni en ningún caudillo o héroe nacional, ni políticos de viejo cuño y gran prosapia, ni valientes luchadores sociales, ni respetables coroneles, ni nuevos y carismáticos representantes populares, ni licenciados, maestros, o doctores de las ciencias políticas o administrativas, especialistas tecnócratas estudiados en las mejores universidades del mundo. Nadie puede ofrecer a esta nueva sociedad mexicana del siglo XXI la confianza de la mejora en sus condiciones de vida con apego a la justicia. Los espacios de poder están cooptados por los grandes capitales que buscan megaproyectos y la extracción de riquezas naturales y por el crimen organizado en una economía cada vez más liberalizada en beneficio de las naciones más desarrolladas y en detrimento de las naciones más pobres. Ni siquiera la mínima seguridad pública son capaces de ofrecer. Los acontecimientos de los últimos tiempos le han quitado la careta a la clase política en su conjunto: la gran farsa pericial de una imposible “Verdad Histórica” en torno a 43 desaparecidos en Ayotzinapa recientemente evidenciada por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI); las decenas de miles de muertos y desaparecidos en los gobiernos panistas y el actual priista en esa insensata guerra contra el narco que sirve tan bien a los intereses yanquis y de los grupos en el poder; la gran farsa de la Alternancia desde el año 2000 que nos ha dejado sin alternativa; la represión creciente y el abuso de poder de las fuerzas del orden en los gobiernos “progresistas” del PRD; la inconfesable afiliación de Manuel Bartlett a la naciente Morena; el Tratado de Libre Comercio con el Norte que lleva lustros ya matando al campo mexicano; las Reformas Estructurales para entregar los recursos y servicios básicos al extranjero y para limitar la acción de la ciudadanía y de los grupos civiles organizados como la CNTE a través de una falsa Reforma Educativa; la complicidad de altos miembros de todos los partidos con el Crimen Organizado; el cinismo con que se entregan cargos públicos a personajes de evidente mala cepa como Arturo Escobar en pago por los ilegales favores electorales; la corrupción e ineptitud gubernamental y en la impartición de justicia como en la fuga del Chapo; los muchos presos políticos como Mireles, Nestora o Cemedí Verdía; la impunidad absoluta de que gozan los servidores públicos que comenten atropellos y crímenes contra los ciudadanos y comunidades enteras; la devaluación del peso y la pérdida del poder adquisitivo hasta niveles intolerables; la amenaza de la pérdida de servicios médicos indispensables para buena parte de la población vía la privatización; los constantes recortes presupuestales en programas y servicios sociales frente al vulgar incremento de sueldos de los altos burócratas, de todos los partidos, en todos los niveles de gobierno y de los 3 poderes de la unión; las muertas, sí, todavía las muertas, de Juárez y del Estado de México. Si alguno hoy en día promete algo distinto, está por verse. 

Los mexicanos comienzan a quitarse las camisetas del color de su partido, para enfundarse la camiseta de la Sociedad Civil, que se articula al margen y frente a los partidos todos, que no son más que grupúsculos de intereses mezquinos que se apropian del poder como falsos representantes de los intereses de los ciudadanos y de la Nación en su conjunto, sin auténtica convicción ideológica.

Priistas cada vez más conscientes, panistas, perredistas, morenistas, van comprendiendo que la clase política en su conjunto sin distingo de color se ha encerrado en su burbuja de privilegios defendiéndose unos a otros frente a la Justicia en donde todos tienen cola que les pisen y se hacen mutuos favores, y en donde solo representan un grotesco espectáculo de confrontación cuando se trata de asuntos menores, nunca en lo que al pueblo en verdad interesa: justicia, libertad, educación, salud, seguridad, progreso desde abajo. La defensa de los intereses y los recursos de la Nación es cosa que poco importa a los políticos de profesión, frente a los grandes negocios con que son beneficiados al entregar las riquezas nacionales a los grandes capitales, fundamentalmente del extranjero. La clase política se ha sentido intocable y se ha llenado de un cinismo vergonzante, con el que opera a expensas del dolor del pueblo. Los más viles y cínicos de los políticos son premiados con altos puestos y cargos en el gobierno para conformar un rampante frente de despojo e impunidad. Se vitorean a entre ellos sus grandes conquistas y festejan el crecimiento de sus cuentas bancarias por los sobornos para aprobar leyes, mientras el pueblo se aprieta el cinturón.

La “Verdad Histórica” de Ayotzinapa. El quinto autobús.

(Publicado originalmente en Revolución3.0)

Lunes 7 de septiembre de 2015


Foto Tomada de internet

¿Qué pasa con la “Verdad Histórica” de Ayotzinapa?

Conclusiones que podemos extraer a partir del imprescindible informe de 6 meses de trabajo presentado este domingo 6 de septiembre de 2015 por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que desmiente contundentemente la versión del Ejecutivo Federal en un hecho sin precedentes en México y que podría significar delitos gravísimos desde el Ejecutivo que perseguir: 

  1. Los estudiantes no fueron incinerados en el basurero de Cocula, pero al menos uno de ellos, Alexander Mora, parece que sí fue incinerado y sus restos trasportados posteriormente al basurero ¿Con qué intención? Solo había una: validar la versión oficial. ¿Quién es el autor de esto y cómo obtuvo los restos de Alexander?
  2. Todas las fuerzas del orden y todos los niveles de gobierno, desde el municipal hasta el federal, estaban enterados de lo que ocurría antes y durante el ataque a través del C4 y por su participación en al menos algún momento durante la noche.
  3. Es falsa la “Verdad Histórica” decretada por Murillo Karam, pero lo más relevante es que las conclusiones científicas del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) fueron obtenidas con información que la PGR siempre tuvo, por lo tanto la PGR no solo se equivocó, sino que tuvo probadamente toda la intención de fabricar, decretar, ya no una “Verdad Jurídica” que pueda ser refutada con nuevas investigaciones, sino una “Verdad Histórica”, que solo podría ser refutada con nuevas tecnologías y recursos actualmente no disponibles, pretendiendo con ello cerrar el caso y pretendiendo que se hizo lo humanamente posible. Pero en pocos meses y con los mismos elementos se demuestra que esto no es así.
  4. Los motivos presumidos por la PGR para el ataque son completamente falsos, los estudiantes no interrumpieron ningún acto político, no iban armados, no afectaron a la ciudadanía y no pudieron ser confundidos con narcos porque siempre supieron que eran estudiantes y en donde estaban. El motivo del ataque como indica el informe del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) tiene que ver con ese quinto autobús que se había ocultado en las pesquisas, probablemente utilizado para transportar droga como sugieren los expertos en su informe. Eso es lo que se debe aclarar, ¿por qué ese bus era tan importante que se ocultó en las investigaciones? ¿Qué había en ese bus y porqué la Policía Municipal, la Estatal, la Federal y el Ejército consintieron -por lo menos- el ataque de policías al servicio del narco para impedir que ese bus saliera de Iguala y forzó a la PGR y al Gobierno de Peña Nieto a fabricar una “Verdad Histórica”? ¿Cuál es el interés del Gobierno Federal en ocultar esa información?

Pero amen de ello y de las conclusiones que nos permite el informe, conceptualmente tenemos un problema que delata ya una manipulación de los hechos. Y es que no se puede pretender establecer una “Verdad Histórica” como hizo la PGR, porque esta no se genera por decreto. La sola intención de formular una “Verdad Histórica” por decreto es reflejo de la corrupción del Ejecutivo. 

lunes, 1 de diciembre de 2014

¡Adiós, Chespiro!

(Foto: tomada de internet)
Acerca del fallecimiento de "Chespirito" (Un auténtico acontecimiento. ¡Mire cómo da para reflexionar y discutir!)

No podemos pedirle a la gente que se olvide de las cosas que en el pasado añorable le dieron alegrías y le llenaron de recuerdos familiares, a pesar de que eso que le alegraba fuera vacío, maquiavélico y tuviera un trasfondo oscuro. Yo también tengo recuerdos en casa de mis abuelos mirando "Chespirito" con toda la familia reunida y tomando atole con bolillo o galletas. A ratos la inconciencia da más felicidad que la conciencia, hasta que abres los ojos y ya no puedes ignorar lo que has visto. Los niños se aferran a su chupon hasta que la madurez los obliga a entender. Por fortuna es posible expropiar nuestros recuerdos y arrebatárselos al brujo, porque son nuestros, lo auténticamente valioso de esos recuerdos eran esos momentos familiares: cuál fuera el pretexto que nos reunía es lo de menos, aunque estemos dados a pensar que era "el Chavo del 8" el que nos daba esa alegría familiar.  Reíamos juntos, es lo que cuenta. Pero no olvide que los chupones se inventaron para engañar. 

sábado, 10 de mayo de 2014

DEL HISTÓRICO #CONGRESOPOPULAR AL 18 DE MARZO

(Publicado originalmente el 27 de febrero en Revolución 3.0)


Que la memoria no sea tan corta. En momentos como éste, de actos altamente mediáticos como la visita de grandes mandatarios mundiales a una “inviolable” Toluca y la captura de grandes capos del narcotráfico como el Chapo Guzmán, los temas de verdadero interés ciudadano suelen esconderse un poco bajo el tapete, los únicos con los que el ciudadano puede albergar verdaderas esperanzas de mejora en la vida pública, más allá de la parafernalia y los flashes sobre estos grandes actos cupulares.

El pasado 5 de febrero en este México de siglo XXI, en plena revolución digital, de la democratización de las comunicaciones y la virtualización de la vida, de la globalización, se llevó a cabo a pie el Congreso Popular en la explanada del Monumento a la Revolución de la Ciudad de México con el propósito de revocar las reformas neoliberales que ha emprendido el gobierno peñista, particularmente la (contra)Reforma Energética promulgada el 20 de diciembre de 2013 que privatiza de facto el petróleo, los hidrocarburos y la energía eléctrica, e iniciar una serie de acciones de resistencia civil para lograr el cumplimiento de este decreto revocatorio popular: la principal de ellas, una serie de marchas y manifestaciones públicas el próximo 18 de marzo, en el aniversario de la expropiación petrolera. Y esto se ha hecho así porque las reformas emprendidas van en contrasentido del espíritu social y democrático de la Carta Magna mexicana, una Constitución Política histórica por ser la primera Constitución Política social del mundo, pero sobre todo porque tales reformas se han hecho desobedeciendo el mandato popular. La clase política ha decidido correr el riesgo político de brincarse la soberanía ciudadana y la ciudadanía no está dispuesta tolerarlo. Y además lo ha hecho de un modo inconstitucional, al aprobarse las reformas sin discusión ni paso por comisiones en el Congreso.

Acostumbrado el pueblo mexicano al autoritarismo –politeocrático y teocrático antes, laico después-, a que las decisiones de interés colectivo, públicas, políticas, sean tomadas heterónomamente, por Cuauhtlahtos y Tlahtoanis entre los mexicas, Batabs y Halach Uiniks entre los mayas, Reyes y Virreyes durante la Nueva España, Emperadores, Dictadores y Presidentes, en el México independiente y moderno, y una oligarquía partidocrática, empresarial y telecrática en el México contemporáneo que manipula el cuerpo legal de la Carta Magna mediante un ente supralegal conformado por un grupo de legisladores de varios partidos políticos, tanto de derecha como de “izquierda”, llamado “Pacto por México”, el que se arroga atribuciones que no le ha otorgado el pueblo para marcar la agenda nacional, y dirigidos por un Presidente impuesto por la televisión, obedeciendo finalmente todos a un grupo de intereses transnacionales y personales, de castas político-económicas, en donde el bien común o el bien de la comunidad a la que se gobierna pasa de ser una aspiración legítima a mera retórica legitimadora de sus prácticas políticas; acostumbrado a todo ello, es encomiable la aparición de un órgano ciudadano para apropiarse la soberanía. O mejor dicho, para ejercer su soberanía.

Prostitución y pornografía. Ese gusto culposo cada vez menos inocente.

(Publicado en Cantera Noticias)


A través de un video recuperado por Anonymous, una exactriz porno, Shelley Lubben, denuncia que detrás de esta industria producida en un 80% en Los Ángeles, California, hay explotación, uso de fuerza, fraude o coerción. Porno es sinónimo de trata, se llega a decir. A muchas chicas las reclutan siendo adolescentes en condiciones de marginación y bajo engaños o por la fuerza. Más allá de la confiabilidad de las fuentes, el tema es un tema que como consumidores de porno no solemos considerar y que tiene extrema relevancia humana y social.

La discusión no está sobre los hombres o mujeres que hacen esto por gusto o por esa secreta y romántica complicidad mundana en que la vida nos encuentra a unos con otros y tomamos el riesgo. Pero hay que mirar que esto es una industria y un producto cultural que solemos consumir acrítica e irreflexivamente. Quizá con el afán de mostrarnos liberales y no conservadores, de tener morales de avanzada, vamos adoptando un estilo de vida que involucra y acepta ciertas prácticas que parecen seductoras y divertidas. Incluso las consideramos sanas y maduras. Una sexualidad sana y madura, sin tapujos, prejuicios ni represiones.

El porno es educador y liberador, pensamos a veces, incluso incentivados por los responsables de la salud pública y los sicólogos. Pero también en un nivel más íntimo, un poco lejos de la salud sicológica, solemos considerar que ciertas parafilias que involucran dolor y sometimiento son deseables “hasta cierto punto” -pensamos-, y nos permitimos cada vez más en el terreno de la fantasía que se vuelve poco a poco realidad, en el camino de nuestro propio placer, ignorando cada vez más el sentir del otro. Presos de la fantasía, hay quienes llegan a desprenderse por completo del interés por el bien del otro, extirpándose la moralidad conscientemente, enajenados por la búsqueda del placer. Todos llevamos un Marqués de Sade dentro y llegamos a creer que eso es la libertad.

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